CóMO ASAR MORCILLAS SIN QUE SE ROMPAN

Ingredientes

- 4 morcillas frescas

- Aceite de oliva virgen extra

- Sal gruesa

- Pimienta negra recién molida

- Papel de aluminio

Preparación

1. Precalienta la parrilla a fuego medio. Es importante que la parrilla esté bien caliente antes de colocar las morcillas.

2. Mientras la parrilla se calienta, pincha las morcillas con un tenedor en varios puntos. Esto ayudará a que no se revienten durante la cocción.

3. Unta las morcillas con un poco de aceite de oliva. Esto evitará que se peguen a la parrilla y les dará un bonito dorado.

4. Envuelve cada morcilla en papel de aluminio. Este paso es crucial para mantener la integridad de las morcillas mientras se cocinan.

5. Coloca las morcillas envueltas en la parrilla y cocina durante unos 10-12 minutos, girándolas ocasionalmente para asegurar una cocción uniforme.

6. Retira las morcillas del papel de aluminio y colócalas directamente sobre la parrilla durante unos 2-3 minutos más para darles un toque crujiente.

7. Sazona con sal gruesa y pimienta negra al gusto antes de servir.

La morcilla es un embutido tradicional que ha sido parte de la gastronomía de muchos países durante siglos. Originaria de la península ibérica, la morcilla se elabora con sangre y otros ingredientes como arroz, cebolla y especias, lo que le otorga su característico sabor y textura.

En América Latina, la morcilla ha encontrado un lugar especial en las parrilladas y asados, siendo un acompañamiento popular en países como Argentina, Colombia y Uruguay. Su preparación a la parrilla requiere ciertos cuidados para evitar que se rompa y pierda su jugosidad, lo que la convierte en un verdadero arte culinario.

Siguiendo estos pasos, podrás disfrutar de unas morcillas perfectamente asadas, conservando todo su sabor y textura. ¡Buen provecho!

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